1.
Ponga el arroz en un colador (ojo que los agujeros no sean muy grandes y se nos escape el arroz!) y lavelo bajo el chorro de la canilla hasta que salga transparente (puede evitarse estos dos primeros pasos, el arroz quedara mas unido entonces)
2.
Séquelo lo mejor que pueda con un repasador.
3.
Derrita 100 gr de manteca (o use aceite ;)) y rehogue en ella la cebolla previamente picada, hasta que se note translucida.
4.
Ahora agregue el arroz bien seco y revuelva y revuelva con cuchara de madera y sin aplastar los granos, hasta que estos estén brillantes y rubiones.
5.
Disuelva el caldo y el curry en el agua caliente e incorpore todo el caldo de golpe en la sarten. Mezcle apenas con un tenedor.
6.
Vierta el arroz con todo su liquido en una asadera o una fuente apta para horno.
7.
Agregue la hojita de laurel y tape la fuente o asadera con papel aluminio (este es el secreto del éxito...)
8.
Ponga la fuente en horno caliente hasta que el arroz termine su cocción (aproximadamente 40 minutos)
10.
Quitele a la pechuga la piel y el hueso. Córtela primero en tiritas cortas pero gruesas.
11.
Derrita los 50 gr de manteca restante en un sarten y rehogue el ajo triturado junto con el morrón limpio y cortado en cubitos.
12.
Incorpore las tiras de pollo y delas vuelta con dos tenedores hasta que queden salteaditas y bien cocidas.
13.
Agregue en la sarten los camarones y después saltéelos solo un poquito.
14.
Retire el arroz del horno, saque el papel aluminio y únale todo el salteadito de la sarten. Mezcle bien ayudándose con dos tenedores. Pruebe y sazone con sal y pimienta si hiciera falta.
Nadie dejó comentarios en esta receta. Deja el tuyo