4 calamares grandes, 2 puerros, 3 huevos cocidos, 1/2 cebolla, 1 ajo, 1/2 vaso de vino blanco, 2 cucharadas de harina para rebozar, 8 cucharadas de aceite y sal.
Preparación
1.
Se limpian bien los calamares y cortamos en trozos los tentáculos y las alas; el puerro después de bien limpio también se trocea en brunoise. En una sartén, añadimos 2 cucharadas de aceite y sofreímos bien el puerro hasta que adquiera un color doradito, le agregamos los tentáculos y las alas dando vueltas hasta que se consuma el agua que sueltan, retiramos a un bol y le incorporamos los huevos cocidos bien picados.
2.
Con esta mezcla, vamos rellenando los calamares, (no con demasiada cantidad ya que, suelen encoger y podrían abrirse) y les ponemos un palillo en la parte superior para que no se abran al cocinarlos. Los enharinamos, los freímos un poco y los colocamos en una tartera.
3.
En el aceite de freírlos, agregamos la 1/2 cebolla bien picadita, la doramos y vertemos el vino blanco; damos unas vueltas para reducir y añadimos, machacados en mortero, el ajo y la sal (procurad no poner mucha cantidad de sal, ya que los calamares apenas la necesitan y corremos el riesgo de que quede salado) con una poca de agua. Cuando suba el hervor damos unas vueltas y se lo añadimos a la tartera con los calamares; de fuego medio iremos bajándolo para que se haga poco a poco, alrededor de una hora.