6-7 tomates grandes bien rojos, 1 pimiento verde, 1 pepino, 1 cebolla, unos 100 gramos de pan duro, 1-2 dientes de ajo, 1 cucharada de sal, 1 vaso de agua (o un poco menos) y un buen chorreón de aceite de oliva.
Preparación
1.
Pela los tomates, trocéalos y ponlos en un bol grande, lava el pimiento y retira el pecíolo, las hebras y las pepitas, trocéalo con la mano y ponlo con los tomates.
2.
Pela también el pepino y la cebolla, trocéalos e incorpóralos al bol, pela los ajos, retira el corazón y al bol.
3.
Moja bien el pan con agua y desmenúzalo con las manos. Incorpóralo con el resto de ingredientes, agrega la sal, el agua y una buena dosis de aceite de oliva.
4.
Tritura con la batidora hasta que quede una crema fina y reserva en la nevera para disfrutar del salmorejo bien fresquito, con cuchara claro, que podrás acompañar con unos daditos de pepino, de huevo duro, de cebolla, de jamón… lo que gustes.
Hola, estaba mirando tus recetas y me encuentro con ésta, que yo también la hago
ó para comer solo y también con pasta, añadiendo huevo duro y jamón serrano cortado en tiritas.
Te mando el comentario por si lo quieres probar. Gracias