
Las escamas deben estar bien adheridas al cuerpo y el color, de acuerdo a las características de cada especie.
Las agallas bien cerradas, unidas al cuerpo, no deben tener olor.
Los ojos claros, brillantes y no hundidos.
La carne bien firme y unida al espinazo. Si se la presiona con los dedos, debe volver enseguida a su forma natura.
Tratándose de pescados de gusto fuerte pueden sumergirse durante media hora en leche cruda. Luego escurrir y preparar según indique la receta.
Si el pescado se adquiere limpio, bastará lavarlo y secarlo antes de guardarlo en la heladera o congelador. Si se trajo (caso de pesca casera) sin limpiar, deberá hacerse enseguida y luego conservarlo.
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