El ajo es uno de los ingredientes más pasionales que hay, o lo amas profundamente o lo aborreces con todas tus entrañas. Para los que pertenecemos a la primera categoría, comerlo es un placer: crudo, confitado, asado… Es cierto que en algunas ocasiones tiene un efecto un tanto antisocial por el poderoso rastro que deja en la boca, pero muchas recetas no serian nada sin este modesto elemento. Además el ajo tiene propiedades medicinales, es un eficaz antibiótico, deduce la presión arterial y el colesterol, y se le relaciona con la prevención de ciertos tipos de cancer. Vamos, todo un superalimento.
Primeramente hemos de proceder a cortar las cabezas de ajos, lo haremos por su base, cortando no más de medio centímetro. Después engrasaremos la zona donde hemos cortado con aceite de oliva, con el objetivo que no se quede reseco en el horno.
2.
Ponemos la cabezas de ajos en una bandeja de horno y la introducimos a 150ºC durante aproximadamente una hora, todo depende de nuestro horno y del tipo de ajos.
3.
Una vez que veamos los dientes de ajo dorados, podemos sacarlos del horno y una vez tibios, presionamos la cabeza de ajo y los dientes de ajo asados irán saliendo suavemente.
4.
Ahora se procederá a convertirlos en puré con la ayuda de un tenedor (aunque se puede procesar con la batidora).
5.
Una vez tenemos una masa homogénea, iremos incorporando aceite de oliva virgen extra poco a poco, mientras mezclamos con el tenedor.
6.
Este paté de ajos asados es ideal para aliñar ensaladas, en tostadas con pimientos de piquillo o como ingrediente para guisos, cremas, ect.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 60 minutos
Publicada el 23 de Mayo de 2008
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