1600 gr de tomate natural triturado, 4 ajos, 2 latas de anchoas en salazón, orégano, sal y azúcar y aceite de oliva virgen extra.
Preparación
1.
Picar los ajos muy finos y ponerlos a freír lentamente en unas 4 cucharadas de aceite. Una vez han tomado color, se añaden las anchoas, que se irán deshaciendo poco a poco, hasta quedar disueltas. Se añade una pizca generosa de orégano y se deja que el aceite se impregne de su aroma, pero sin que se llegue a tostar.
2.
En este punto se añade el tomate triturado, al que pondremos un par de cucharadas de azúcar, con el objetivo de quitar la acidez. No es necesario salar la salsa, ya que las anchoas aportan bastante cantidad de sal. Con el fuego al mínimo posible, se deja la salsa reducir durante unas 4 o 5 horas aproximadamente, removiendo de vez en cuando. Una vez transcurrido ese tiempo, se rectifica de sal y ya está lista para consumir.
3.
La salsa, una vez reducida la mitad de su volumen, quedará muy densa y con un sabor pronunciado a tomate.