750 gramos de leche condensada, 3 cocos, 750 gramos de crema de leche, 30 gramos de gelatina en polvo, 250 mililitros de agua.
Preparación
1.
Abrimos los cocos reservando el agua que suelten en un bol. Una vez que están abiertos, los cortamos en trozos, los metemos en nuestra licuadora, echamos el agua que anteriormente hemos reservado y lo licuamos hasta que quede bien hecho. En una cazo de cocina calentamos 125 mililitros de agua y disolvemos en ella, la gelatina en polvo y la mantenemos reservada. A continuación en un bol grande ponemos la crema de leche, la leche condensada, la leche de los cocos que hemos licuado y lo mezclamos muy bien todo con 125 mililitros más de agua. Nos queda añadir la gelatina que hemos reservado antes y batirlo todo durante medio minuto para que se mezcle muy bien. Para terminar y una vez que hemos obtenida una mezcla homogénea la vertemos en un molde para helados que hemos mojado un poco y lo metemos en el congelador de nuestro frigorífico hasta que pasadas unas dos horas esté ya hecho nuestro helado y lo tengamos listo para servirlo a nuestra mesa.