500 gramos de mejillones. 1 huevo duro. 1 cebolla pequeña. 25 gramos de aceitunas negras. 1 pimiento morron. 2 pepinillos en vinagre grandes. 1 diente de ajo. 1 rama de perejil. 75 mililitros de vinagre. 75 mililitros de vino blanco seco. 100 mililitros de aceite de oliva. 2 gramos de pimienta negra molida. Sal marina.
Preparación
1.
En un recipiente limpiamos muy bien los mejillones, los depositamos en una cazuela adecuada para su volumen, los rociamos con el vino blanco, los tapamos y cocemos hasta que estén todos abiertos. Una vez hechos, los escurrimos, retiramos la mitad de su concha por un lado y los colocamos bien dispuestos en una fuente de cocina. Por otro lado procedemos a preparar nuestra vinagreta haciendo lo siguiente:
2.
En un bol picamos fina la cebolla, las aceitunas sin hueso, el pimiento morrón, el huevo duro, los pepinillos en vinagre y el perejil. Nos queda echarle aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta y mezclarlo todo muy bien. Por último y una vez preparada nuestra vinagreta rellenamos los mejillones con ella y lo servimos a nuestra mesa para consumirlos lo antes posible, ya que los mejillones se suelen deteriorar muy pronto.