350 gr. de pasta fresca
2 sepias limpias
3 cebolletas
4 dientes de ajo
300 ml. de salsa de tomate
aceite virgen extra
1 guindilla picante
sal
Preparación
1.
Para la pasta, pon abundante agua fría con una pizca de sal, en una cazuela. En el momento que rompa a hervir, añade la pasta y deja que cueza, a fuego suave, durante 2-3 minutos. Escurre.
2.
• Corta las cebolletas en juliana y póchalas en una sartén con aceite. Una vez pochadas, agrega la pasta y saltea el conjunto.
3.
• Corta la sepia en tiras longitudinales. En una sartén, ponlas a freír en dos tandas para que no se apelmacen y se cuezan. Coloca, en cada tanda, un chorrito de aceite, dos dientes de ajo fileteados, un trocito de guindilla y la mitad de las tiras espolvoreadas con perejil picado. Fríelas a fuego fuerte durante dos minutos y retíralas a una fuente. Repite la operación con la segunda tanda.
4.
• Sirve en una fuente la pasta con la salsa de tomate bien caliente y las tiras de sepia.
Para freír la sepia, sin que salpique el aceite, bastará con añadir un tapón de corcho cuando se ponga el aceite a calentar y después freír la sepia normalmente utilizando cucharas de madera. El aceite no salpicará y así se evitarán problemas de quemaduras.
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