Este postre típico del concejo es la especialidad de la casa. La textura final es esponjosa, jugosa y delicada. El sabor agradable, apreciándose con nitidez la avellana.
12 yemas de huevos de aldea
12 claras
500 gramos de avellana molida
400 gramos de azúcar
20 gramos de harina
Preparación
1.
Mezclado: En batidora batir las yemas, junto con el azúcar, durante siete u ocho minutos, hasta que blanquee la masa de forma homogénea.
2.
Una vez ésta adquiera una textura esponjosa se incorporan la harina y las avellanas.
3.
Por último, añadir las claras montadas, durante 3 ó 4 minutos, a punto de nieve. Mezclar despacio y con delicadeza para evitar que se bajen, lo que afectaría negativamente a la esponjosidad.
4.
Horneado: Colocar toda la masa en un molde previamente engrasado, y cocer en un horno precalentado a una temperatura entre150º y 180º centígrados, hasta que esté en el punto óptimo de cocción, que se comprueba introduciendo una aguja en el centro de la colineta y ésta salga limpia.