1.
Quite los cabitos y las semillas a 4 morrones grandes y córtelos en tiras anchas. Póngalos en una cacerola cubiertos con igual cantidad de aceite, azúcar, vinagre blanco (para 4 morrones ponga tres cuartos de taza de cada ingrediente), unos granitos de pimienta y, si le gustan, 2 ajos enteros y pelados. Hierva hasta que estén tiernos (no blandos). Póngalos en un frasco esterilizado (si los va a guardar) o en un bol (si piensa comerlos enseguida). Cúbralos con el almíbar de cocción.