1.
Remojar la miga de pan en la leche y deshacer con un tenedor. Cuando esté bien húmeda, escurrir y apretar con las manos para sacar el exceso de leche. Poner en un bol grande.
2.
Picar el ajo, el perejil y la cebolla. Agregar a la miga de pan. Mezclar bien.
3.
Agregar el queso rallado, sal y pimienta. Agregar las yemas para ligar y mezclar bien.
4.
Envolver cada ciruela en una lonja de panceta.
5.
En una tabla grande, colocar el pollo deshuesado con la piel hacia abajo. Condimentar con sal y pimienta.
6.
Extender sobre la carne del pollo una capa de relleno. En las cavidades de las patas y las alas colocar algunas ciruelas con panceta.
7.
Sobre el relleno, colocar el resto ciruelas, calculando que queden en el medio del pollo al cortarlo.
8.
Cerrar el pollo, volviéndolo a su forma original.
9.
Con una aguja gruesa e hilo, coser bien las aberturas. (Es mejor usar un hilo grueso, de color negro, así es más fácil retirarlo al servir.)
10.
Ubicar las patitas y las alas bien pegadas al cuerpo y atar de manera envolvente con un piolín de cocina de manera de que el pollo conserve la forma al cocinarse.
11.
Cortar las dos cebollas en rodajas gruesas y hacer una cama de cebolla en la asadera (esto se hace para que la piel del pollo no se peque a la asadera).
12.
Colocar el pollo sobre la cebolla, con el lado de la pechuga hacia abajo. Si se desea, rociar con una taza de caldo o vino blanco.
13.
Hornear a horno moderado-fuerte, rociándolo cada diez minutos con el jugo que va largando.
14.
Más o menos a la hora y media, pinchar con un cuchillo la parte más gruesa del muslo. Si sale jugo blanco, ni rojo ni rosado, está listo.
15.
Retirar del horno y dejar enfriar bien. Con una tijera o una pinza, retirar el hilo con el que se cosió el pollo.
16.
Servir cortado en rodajas, con ensalada.
Nadie dejó comentarios en esta receta. Deja el tuyo