6 huevos
6 cucharadas azúcar
3 cucharadas de aceite neutro
6 cucharadas coco rallado
6 cucharadas harina leudante
1 pote dulce de leche repostero
1 pote crema de leche
Preparación
1.
Ponga los 6 huevos en un bol mediano. Agrégueles las 6 cucharadas gordas de azúcar y mezcle bien. Bata todo en la batidora eléctrica (o "a pulmón", si tiene resistencia y le gusta más) hasta obtener una mezcla espesa, como si fuera un sabayón.
2.
Agregue al batido anterior las 3 cucharadas de aceite, de a poquito y en forma de hilo fino, mientras simultáneamente continúa batiendo hasta incorporarlo todo. Ahora... ¡deje de batir! y reserve la preparación. Aparte, mezcle las 6 cucharadas al ras de coco rallado con las 6 cucharadas (esta vez gordas) de harina leudante. Reserve.
3.
Una al batido anterior, el primero que hicimos, el coco que mezcló con la harina leudante. Vierta en un molde para torta de 22 centímetros, previamente enmantecado y enharinado. Cocine la preparación en horno moderado (tirando a suave) hasta que, al clavarle un palillo, éste salga sin adherencias (calcule alrededor de 40 a 50 minutos).
4.
Desmolde la torta sobre rejilla y déjela enfriar bien . Luego pártala por la mitad con un cuchillo filoso y de hoja ancha. Reármela con una buena capa de dulce de leche de repostería. Si lo prefiere y los tiene más a mano puede rellenar la torta con crema chantillí o mermelada de frutas a gusto.
5.
Coloque en un bol el pote de crema de leche junto con dos cucharadas gordas de dulce de leche. Bata ambos ingredientes hasta que espesen como chantillí. Recubra con esta crema la torta espatulándola con una capa gruesa. Decórela a gusto con mitades de nueces y cerezas confitadas (optativo)... o lo que prefiera.