Un guiso de pollo tierno y sabroso.
La salsa, que siempre sobra, se congela estupendamente, para reinventar el mismo plato con una pechuga salteada en trocitos, o unos huevos fritos con patatas.
1 pollo de 1.5 kgs., aproximadamente
1 cebolla grande
1 pimiento verde
2 tomates medianos maduros
4 dientes de ajo
50 grs. de tomate frito
Harina para rebozar
Aceite de oliva
1 hoja de laurel
Hierbas de provenza
Pimienta y sal
Preparación
1.
Limpiar y trocear el pollo. Si no se tiene un pollo entero, sale muy rico con contramuslos, uno por persona. Sazonar los trozos con sal y pimienta. Pelar la cebolla y partirla fina. Pelar y picar el tomate. Partir el pimiento en tiras. Pelar los ajos y cortarlos en láminas finas.
2.
Pasar por harina los trozos de pollo, y freirlos en el aceite caliente. En ese mismo aceite, rehogar los ajos, luego la cebolla, después el pimiento y por último, el tomate. Dejar que se vaya friendo a fuego lento, y a los 15 minutos, incorporar el pollo, el laurel, el tomate frito y las hierbas de Provenza. Probar el punto de sal y continuar cociendo a fuego muy lento y tapado durante 30-45 minutos.
3.
Pinchar un muslo para comprobar el punto de cocción
4.
Servir con unas patatas fritas o arroz blanco, como guarnición.